
A casi 50 años de historia y consagrado a reconocer a las mejores plumas del territorio nacional, el Premio Mazatlán de Literatura dio la bienvenida al escritor capitalino Rafael Pérez Gay, con una Velada de las Artes dedicada, intensamente, al placer de vivir.
Un cheque por 100 mil pesos aportados por la UAS y una placa de cristal que designa a su novela El cerebro de mi hermano como la publicación más importante en México durante el 2013, recibió el ganador del certamen convocado por el Instituto de Cultura, Turismo y Arte de Mazatlán en el marco del programa Carnaval.

En punto de las 20:00 horas inició la ceremonia de premiación en la que participaron el alcalde de Mazatlán, Carlos Felton; el Rector de la Universidad Autónoma de Sinaloa, Juan Eulogio Guerra Liera; Juan José Rodríguez, Braulio Peralta e Ignacio Trejo Fuentes, miembros del panel de jurados de este año y las beldades máximas del Carnaval Internacional Mazatlán 2014, la Reina Lorena Lizárraga y la Reina de los Juegos Florales, Marcela Valdez.

En un discurso breve y emotivo, Rafael Pérez Gay relató sus orígenes intelectuales, profesionales y humanos. Consagró este premio a la memoria y vida de su hermano José María, y después se retiró a disfrutar de un espectáculo que, al igual que su novela, se convirtió en una “celebración al placer y la diversidad de cosas magníficas” que hay en esta vida.

Una mezcla de talentos que incluyó a los integrantes de la Camerata Mazatlán, el Coro Guillermo Sarabia y la Compañía de Ballet Fernanda Guerra se unieron en torno a dos figuras de talla mundial: el director concertador Enrique Patrón, y Susana Zabaleta, una de las artistas más completas y carismáticas del País
El programa ¡Olé, Guapa! Lo más brillante de la zarzuela, tuvo como raíz a este género musical, español por excelencia, que permitió a los solistas, músicos y bailarines destilar pasión, sensualidad, drama, exquisitez, elegancia, la sangre de las tradiciones de la madre patria.

Con Fandango, de la zarzuela Doña Francisquita, inició el desfile de colorido e historia española grabada en los bailes y atuendos de los bailarines, una intensa danza de zapateado y el inconfundible tronido de las castañuelas fue ejecutada por la maestra Fernanda Guerra para abrir los sentidos del público y llevarlos reconstruir algunos cuadros de la España decimonónica con Las seguidillas de La verbena de la paloma.
Con El Pichi de Las Leandras de Francisco Alonso llegaría la primera aparición de “La Zabaleta” quien cantó al mundo de la calle, al personaje cruel y seductor que es el padrote o chulo; La Zabaleta mostró su colmillo de sensualidad y picardía y el Teatro Ángela Peralta se le entregó.
La noche musical continúo con temas de romance, amor impetuoso y cortejo como Dúo de la flor, en Mi Tierra extremeña y Mazurca de las sombrillas en donde solistas como Andrés Carillo, Jorge Echeagaray, Eimy Sánchez y Rebeca De Rueda, comenzaron a mostrar las voces que hoy día los convierten en jóvenes promesas del mundo de la ópera nacional.
De nueva cuenta, Susana Zabaleta regresó a escena con el Tango de la Menegilda, una criada que narra sus infortunios y sus necesidades que la llevan a ofrecer diversos servicios: cocer, planchar, barrer y…también…lo que sea, el público rio y se hizo cómplice del pícaro personaje.
El cierre de la primera parte llegó con dos piezas, Coro de repatriados de Gigantes y cabezudos un potente coro compuesto por los varones y cerró con los vistosos bailes de Gran Jota de la zarzuela Dolores, de Tomás Bretón.
Una intensa vida breve
Tras el intermedio el Teatro Ángela Peralta volvió a respirar, se llenó de luz y en un instante la oscuridad dio pie a que el escenario volviera a llenarse de color, nuevas proezas de la voz y mucha más sensualidad.
Danza de la ópera Vida Breve de Manuel de Falla volvió a envolver al auditorio en el embrujo del baile español y posteriormente la soprano Penélope Luna los llevaría a la apoteosis en la perla líquida de su voz con Me llaman la primorosa, de El barbero de Sevilla.
Posteriormente los ¡oles! se desataron con Torero quiero ser y después el auditorio cayó en la red de La tarántula cuando Susana Zabaleta rodeó al público, jugó con los caballeros, coqueteó con el maestro Patrón de Rueda, recibió los gritos de ¡te amo! y pidió un Penthouse frente al mar: risas, aplausos y bravos despedirían a la diva.
Un ritmo africano llegó en la dramática pieza Despierta Negro, de La Taberna del puerto de Pablo Sorozábal y al final llegaron tres piezas de la zarzuela La leyenda del beso de los maestros Reveriano Soutullo y Juan Vert un mar pasional, sensual que revela que, en los placeres de la vida, en las flores, hay espinas, drama, un caleidoscopio de esta experiencia colosal y breve que llamamos vida, y que el talento artístico de ¡Olé, Guapa! celebró al final en conjunto.
Como cierre de la Velada de las Artes, el Director General de Cultura Mazatlán, Raúl Rico González y el alcalde Carlos Felton, entregaron al maestro Enrique Patrón de Rueda el Galardón Profeta en su Tierra, por consolidarse como un referente del arte sinaloense y nacional para las generaciones venideras.
Más de 800 asistentes celebraron de pié la distinción al artista mazatleco consagrado como el mejor director de orquesta en México, cuyo desempeño profesional ha sido fundamental para mantener vigente el proyecto operístico que distingue a Mazatlán del resto de los destinos culturales del México.

















































Nombre: Adolfo Tobías Blanco
Nombre: Juán José Espinoza