
Magia sobre magia en la noche de Zuszet
En una fiesta que quedará inscrita en la memoria del Carnaval Internacional de Mazatlán se convirtió la coronación de la Reina Infantil Zuszet Guevara, gracias a un talentoso grupo de artistas y en especial, al inmenso trabajo escénico de la cantante pop Belinda.
La coronación infantil inició a las 18:30 horas con danzas y proyecciones en video que hacían alusión a la magia infinita de Litoralia: La piel del mar, que se extiende por todo el planeta y reúne a cuatro de los Carnavales más importantes del orbe: Brasil, Venecia, Cuba y Nueva Orleans.

Este último fue el motivo de inspiración para la velada del lunes, una fiesta originaria de Estados Unidos, vibrante en colores, en su fusión de culturas todas reunidas en el Mardi Gras, el momento para celebrar y reír de las penas, el momento para hermanarse al ritmo caliente del jazz.

Después de un número de alegres danzas de salón, un grupo de Reinas Infantiles desfilaron sobre el escenario: Evelyn, Reina de la poesía y Sashenka, Reina Infantil del Carnaval Internacional de Mazatlán 2013; también se presentaron embajadoras de países como Colombia y Estados Unidos; de tierras sinaloenses como Escuinapa y de diversas instituciones educativas y academias de danzas del puerto.

Al retirarse, sólo quedaron iluminadas sobre el escenario las alegres máscaras y antifaces fluorescentes, una voz anunció que habría un receso, después de 10 minutos la fiesta se reanudó con una brillante y vibrante propuesta escénica que dio momentos fuera de serie a la Coronación de Zuszet I.

El espectáculo continúa
El escenario fue tomado por un grupo de arlequines enfundados en vistosos trajes morados, verdes y dorados, el rostro inconfundible del mítico Louis Armstrong apareció para darle vida a uno de los grandes legados artísticos de Estados Unidos a la humanidad, el jazz; y después el momento que hizo transformó la oscuridad en luz pura.
Primero subió a lo más alto del escenario Ivanna I, Reina de la Poesía del Carnaval Mazatlán 2014; después arribó SGM Zuszet I, entre lirios y hadas se posó al centro del escenario, las hadas se reunieron en torno a ella para después cerrarse y formar una flor que se abrió henchida por la simpatía y belleza de la pequeña reina y como remate, la nueva Reina Infantil subió a su tronó para ser coronada por Sofía Carlón de López y Silvia Treviño de Felton, directoras del Sistema DIF en Sinaloa y Mazatlán, respectivamente.
Una lluvia de luces llenó la oscuridad, los dioses de Litoralia subieron al escenario y fueron envueltos por una ola de terciopelo para después desaparecer. La marejada azul se replegó bajo los pies de la Zuszet y después avanzó para cubrir a los asistentes quienes reaccionaron maravillados, no pasaba el momento de sorpresa cuando dos altas torres de fuego se elevaron, desatando con ellas una nueva oleada, esta vez de calor puro, y como remate, la naturaleza misma se hizo presente con un fuerte soplido de viento que disipó la ligera nube de humo que dejó la pirotecnia: magia a flor de piel, y aún faltaba lo mejor.
Grande Belinda, grande

Mucho se habló, se habla y se hablará de Belinda. Se sabe que tiene una carrera joven, que empezó de niña a formar su talento y que poco a poco se ha ganado un lugar privilegiado entre los artistas pop de México. También es conocida la infamia que, a veces, se ha granjeado por dimes y diretes en el mundillo de la farándula. Pero es poco lo que se comenta sobre el trabajo contundente, entregado, que es capaz de desarrollar y que en base a madurez puede convertirla en una artista que rompa la órbita de los espectáculos nacionales para proyectarse a nivel mundial.

Mazatlán fue testigo de ese talento; música, bailes, proyecciones, pequeños videos, discursos ambientalistas, pop, rock, baladas, bosa nova, ritmos electrónicos, sensualidad, sexualidad, nostalgia, inocencia, imaginación surrealista, diálogo con el público, gritos…ese y más fue Belinda en la mágica noche de Zuszet I, a quien dedicó su concierto.

Entre ruidos de metrallas y explosiones, entre la muerte y el dolor, un video hablaba de los paraísos perdidos, de esos momentos de oscuridad que esconden un hondo potencial de transformación. De entre el caos emergió Belinda, poco después de las 19:00 horas, enfundada en una chaqueta roja, botas de cuero negras y frente a un micrófono plateado que llevaba al centro la letra B.

Ni Freud ni tu mamá, Muriendo lento, Lolita, En el amor hay que perdonar… cada tema era para ella motivo de cambios de vestuario, de descensos de la plataforma, de poses para los fotógrafos, de gritos dirigidos a un público que poco a poco fue tomando de la mano hasta convertirlo en un coro monumental.

En sus videos la cantante reflejaba su esfuerzo por dar mensajes, ya fuera sobre la guerra, sobre la superación de adversidades, sobre el poder la imaginación, sobre juegos de seducciones, Belinda hizo un esfuerzo por comunicar y nada mejor que su voz, que puso a prueba en temas como Sal de mi piel.
En esta canción ella estuvo acompañada por su grupo y los músicos del Centro Municipal de Artes: Citlalli Cisneros, Evelyn Triana y Víctor Osuna y por bailarines de la Escuela Municipal de Ballet, y alumnos de Monserrat Millán y Agustín Martínez, para quienes pidió una ovación, y, en especial en la hermosa balada Contigo en la distancia.

En un momento del show la cantante española-mexicana sacó a bailar a una pequeña, después otras fans lograron acercarse a ella para abrazarla, el público coreó su nombre una y otra vez hasta sacarle las lágrimas, nada mejor que un tema como Ángel, uno de los más importantes en su carrera para agradecer.

La noche musical continuó con temas como Nada, En la oscuridad, Gaya, Dame más y Egoísta un auténtico espectáculo en el que también destacó el público porteño que no paró de corear y bailar, que quedó satisfecho, que por la abundancia de temas, no insistió mucho en el grito de “otra, otra” gracias a una diva que destacó por su total entrega.
























Gracias Me encantaron las fotos!!