Brujitas, fantasmas y seres terroríficos invaden las calles del Puerto para salir a festejar el tradicional Halloween en compañía de sus padres. Alrededor de las 3 de tarde grupos de infantes abordaron las calles de la ciudad para salir a pedir dulces en casas particulares y negocios, acompañados de la típica calabaza, los niños invadieron barrios y fraccionamientos hasta caer la tarde.
El Centro de la ciudad fue de las zonas mas concurridas, principalmente la Teniente Azueta, la calle de las dulcerías. Chocolates, dulces envueltos de celofán de diferentes sabores, paletas de caramelo y mandarinas de temporada fueron las golosinas que predominaron en la colección de cada niño. Algunos negocios optaron con la dinámica de realizar juegos para recompensar a los entusiastas concursantes.
A pesar de las campañas anti Halloween que se propagaron en años pasados, esta tradición anglosajona cada día en México se ha ido fortaleciendo luego de que las instituciones públicas prohibieran el festejo, ya que se estaba reemplazando el tradicional Día de Muertos, pero con la modalidad del idioma inglés en las escuelas públicas, el Halloween ha regresado a la aulas y en los hogares de muchos mexicanos, en Mazatlán no es excepción.
Para todos los que vivimos nuestra infancia en los años 80s el día de ayer fue una evocación al pasado, el ver a cientos de niños y adultos disfrazados con la misión de buscar los mejores dulces de la tarde, con el lema: “Queremos Halloween, queremos Halloween, si no nos dan dinero hacemos cochinero, y si nos dan dinero hacemos el aseo”.
